La guacamaya roja (Ara macao) se distribuye desde México, por América Central y la región del Amazonas en América Sur, hasta el norte de Mato Grosso en Brasil (Forshaw, 1989). Sin embargo, estudios fenotípicos y genéticos demuestran que las poblaciones de la guacamaya roja que se encuentran desde México hasta Honduras representan una subespecie de América Central (Ara macao cyanoptera), distinta a la subespecie de la guacamaya roja de América del Sur (Ara macao macao), que ocurre de Costa Rica a Brasil (Wiedenfeld, 1994; Schmidt y Amato, 2008). En México, la guacamaya roja ocurrió históricamente desde el sur de Tamaulipas por Veracruz, Oaxaca, Tabasco, Campeche y Chiapas (Ridgely, 1981; Howell y Webb, 1995). Sin embargo, la guacamaya roja desapareció del sur de Tamaulipas a principios del Siglo XIX (Ridgely, 1981), y el ultimo registro de la especie en Oaxaca fue en 1961 (Binford, 1989). A principios de los años 70, la guacamaya roja había sufrido una declinación catastrófica por toda su distribución original en el país (Ridgely, 1981; Forshaw, 1989). Actualmente, la guacamaya roja esta restringida a la selva Lacandona en el estado de Chiapas (Álvarez del Toro, 1980; Carreón-Arroyo e Iñigo-Elías, 1998), aunque existe reporte de la especie en los Chimalapas de Oaxaca (Iñigo-Elías, 1996). La extirpación de la guacamaya roja por la mayoría de su rango de distribución en México fue propiciado por la acelerada destrucción del bosque tropical perennifolio (SEMARNAPINE, 2000; Snyder et al., 2000; Renton et al., 2003). Además, la guacamaya roja es altamente cotizada en el comercio por su rareza y belleza, lo que impulsa la captura y tráfico ilegal de la especie (Renton, 2000). A pesar de la protección que se ha otorgado a la guacamaya roja, la especie sigue siendo capturada y se estima que cada año hay captura ilegal de 50 individuos, con el aseguramiento por PROFEPA de un total de 144 ejemplares de la especie entre 1995-2005 (Cantú-Guzmán et al., 2007). Por lo tanto, la guacamaya roja es considerada una especie en Peligro de Extinción a nivel nacional e internacional (DOF 2002, 2008a; Snyder et al., 2000). Se encuentra dentro del apéndice I de CITES, además de la Lista Roja del UICN (IUCN, 2009). Dicha categoría de protección de la guacamaya roja se justifica debido al precipito reducción de su distribución que comprende menos que el 5% del país, la alta deforestación del bosque tropical perennifolio, una alta vulnerabilidad biológica intrínseca de la especie, y el fuerte impacto de las actividades humanas de captura para el comercio y perdida del hábitat (Renton et al., 2003). Dado el estado precario de conservación de la guacamaya roja en México, en 2000 fue considerada una especie prioritaria para la conservación de los psitácidos dentro del Proyecto para la Conservación, Manejo y Aprovechamiento Sustentable de los Psitácidos en México (SEMARNAP-INE, 2000), desarrollado por el Subcomité Técnico Consultivo Nacional para la Protección, Conservación y Recuperación de los Psitácidos. Así mismo, el 30 de junio de 2008, el Subcomité de Psitácidos llevó a cabo el ‘Taller de Identificación de Especies de Psitácidos Prioritarios a Incluir en un Programa de Acción para la Conservación de Especies en Riesgo (PACE)’, identificando a la guacamaya roja como especie prioritaria para un PACE. Es por ello que la Comisión Nacional de Áreas

HOLA
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